
Torre Eiffel
La Torre Eiffel fue construida en 1889 con motivo de la Exposición Universal de París y lleva el nombre de su diseñador, Gustave Eiffel.
Construida en poco más de dos años, tiene una altura de 300 metros y no fue apreciada de inmediato, tanto que se consideró la posibilidad de destruirla al final de la exposición. Hoy en día, en cambio, es una de las atracciones más visitadas del mundo con alrededor de 7 millones de visitantes al año.
Horarios y días de apertura
La Torre Eiffel está abierta todos los días de 09:30 a 23:45, pero para evitar colas, te recomendamos comprar tu entrada por internet. En julio y agosto, el horario se amplía de 09:00 a 00:45. Los horarios pueden variar debido a eventos especiales o días festivos: siempre es aconsejable consultarlos antes de tu visita.
El mejor momento para visitar la Torre Eiffel es por la mañana temprano, nada más abrir, o por la noche después de las 21:00, cuando hay mucha menos gente. El atardecer es el momento más solicitado: la vista es espectacular, pero las colas para el ascensor de la cima también están en su hora punta, por lo que conviene reservar esa franja horaria con mucha antelación.
Cómo llegar
La Torre Eiffel se encuentra en el centro de París y se puede llegar fácilmente en transporte público. La forma más económica y rápida es bajando en la estación de metro Bir-Hakeim, a solo 5 minutos a pie. Con el autobús 42 llegarás a 10 minutos a pie de la Torre.
Consejos para visitar la Torre Eiffel
Si eres joven o una persona atlética, te recomendamos usar las escaleras para ahorrar el tiempo de espera del ascensor y disfrutar de las vistas a lo largo del camino. De este modo, también podrás admirar el trabajo de los ingenieros que diseñaron la torre.
Antes de reservar la visita a la Torre, verifica el clima: disfrutar del paisaje en un día soleado es sin duda mejor que en un día nublado. Si te quedas en París varios días, considera visitar la Torre dos veces para ver la ciudad tanto con el sol como con las luces nocturnas.
Para aprovechar al máximo la visita a la Torre, es mejor llevar pocos objetos personales porque no hay taquillas disponibles y, entre la gran multitud de turistas, podría haber carteristas.
